Guardas de papel, toques de color. ¿Quién necesita renovar de arriba abajo todos los revestimientos de las paredes si puede acudir a unas sencillas pero atractivas bandas de papel para cambiar la decoración de una habitación?

Con las guardas, además, se pueden encubrir defectos de la superficie –las grietas, por ejemplo- o realzar marcos y soldaduras.

Toques de color

Si se desea dar nuevos aires a un ambiente sin tener que decorar una vez más todas las paredes, las guardas son la solución. ¡Hacen milagros!

Las guardas de papel pueden ser meros elementos decorativos –crean un atractivo zócalo, una cornisa, un friso…- o también “mascaras” para encubrir defectos .grietas, manchas…-.

Existen dos tipos: las auto-adhesivas y las convencionales (se adhieren con cola)

Efectos ópticos.

Además, son útiles par alterar las proporciones aparentes de una habitación.

Por ejemplo, si el techo es muy alto, colocando una guarda a la altura del friso se rompen visualmente las dimensiones, creando un ambiente más acogedor en un espacio demasiado grande.

También se pueden utilizar para realzar algún elemento arquitectónico: las escaleras resultan muy elegantes si se decoran con cenefas, o se pueden acentuar la inclinación del techo en una buhardilla  siguiendo su línea con una guarda.

Soluciones de niño.

Para las habitaciones infantiles encontrará mil y un diseños.

La mayoría de estas guardas son auto-adhesivas, así que colocarlas es casi un juego de niños.

Con ellas podrá decorar el espacio tanto como desee.

Lo más rápido y efectivo es crear un zócalo, delimitando dos colores de pintura con una decorativa banda de motivos infantiles.

Cualquiera que sea la cenefa que elija –preencolada o no-, deberá cuidar que la superficie base esté completamente seca y limpia.