Almohadones tipos y estilos.

¿Le ha sobrado tela de alguna de las piezas que confeccionó? Si es así y además le quedan ganas de coser, pruebe hacer almohadones. Admiten todo tipo de diseño y no se imagina cómo pueden mejorar un ambiente. Apilados o bien colocados; en el sofá, sobre la cama o en un asiento… Los almohadones aportan ese toque final a cualquier decoración.

Todo tipo de formas y tamaños.

Dulce reposo.

Antes de confeccionar un almohadón no olvide su valor funcional. Pueden volver confortable un asiento duro o ser ideal durante la siesta.

Los almohadones son fundamentales para crear un ambiente acogedor. Además, como pueden combinarse con un sinfín de elementos, sus posibilidades ornamentales no tienen límite.

A juego con el sofá, las cortinas, la alfombra, con estampados animales, de rayas… Los almohadones siempre aportan un toque muy vivo y especial a las habitaciones.

¿Cómo los quiere?

Aunque las almohadillas –el relleno del almohadón-, se venden ya hechas, también pueden atreverse a hacerlas usted mismo con guata o relleno especial. Tradicionalmente, los almohadones han tenido formas cuadradas o redondas. Últimamente, los cilíndricos se están haciendo también muy populares, sobre todo, para colocar en el respaldo de los sofás.

Pero independientemente  de la forma, aceptan gran variedad de telas y adornos.

Añadir ribetes, borlas, lazos, botones y combinar diferentes telas y colores son algunas de las estrategias que tienen a su alcance para sumarle un “plus”  a sus almohadones.