No te asustes, que no necesitas poner tu casa patas arriba para lograrlo. Ahora te enseñamos cómo puedes hacerlo de una forma sencilla.

Observemos nuestro entorno

Lo primero que debes hacer es observar tu entorno. Mira todo lo que te rodea y piensa qué es lo que te transmite. ¿Qué sensaciones recibes?, ¿qué te gustaría sentir?…

Luego céntrate en los colores.

Mira sí existe un color predominante y evalúa si deberías cambiarlo o acompañarlo con otros toques de color.

A veces no es necesario pintar de nuevo la pared sino que te basta con añadir algún objeto o mueble que rompa con el que ya hay y le aporte vida.

Muebles decorativos

Por ejemplo, el salón.

Si notas que le falta algo prueba a cambiar las fundas del sofá o poner unos cojines algo distintos y llamativos. También es ideal colgar algún que otro cuadro con imágenes de vistas de ciudades, fotografías de naturaleza o animales, etc.

Lo que cuesta más es intentar cambiar el cuarto de baño o la cocina porque los muebles que hay no se pueden cambiar. Pero no te desanimes! Aún podemos jugar con los colores y los accesorios, toallas o alfombras de baño. Eso le dará un toque totalmente diferente y puedes ir cambiándolo cuando te apetezca.

Otra de las tendencias de hoy en día es jugar con los distintos colores, y no con paredes de diferente color sino introduciendo algún detalle en las paredes como líneas, manchas (estéticas de diseño), figuras delineadas con formas sugerentes…y para los que tengan menos dotes artísticas existe la posibilidad de añadir decoraciones adhesivas que le den a cada habitación un aspecto distinto y personal.

Recuerda que antes de empezar a pintar hay que tener bien claro el mobiliario que tendremos en la habitación porque es muy importante que haya una unión entre ellos. No tiene que quedar recargado y agobiante, todo tiene que fluir en armonía y transmitir serenidad y bienestar.

Por eso también es muy importante tener en cuenta la iluminación.

En las casas poco iluminadas se utiliza un estilo arcoíris.

No significa que se dibujen arcoíris en las paredes sino que se utilicen distintos colores. Para una sola habitación, o el mismo color pero con tonos más fuertes y más flojos.

Os recomendamos que antes de pintar hagáis la prueba con algún objeto y lo pongáis a la luz de la propia habitación.

Recuerda que la iluminación juega un papel importante en los colores y se ven distintos si hay más o menos luz!