Técnicas de pintura ayudas suplementarias.

Aunque a primera vista le pueda parecer que la gran cantidad de complementos que se comercializan hoy en día están destinados a profesionales, no es así ni mucho menos.

Se trata de utensilios de fácil manejo que le ayudaran-ya vera que merece la pena-conseguir un trabajo perfecto.

Proteja con cinta de enmascarar, antes de pintar, dedique un tiempo a proteger con cinta de enmascarar todas aquellas zonas donde no desea dar color-marcos de puertas y ventanas, zócalos, interruptores y tomas de corriente…-.

Así dispondrá de más “margen de error” y eso le permitirá trabajar con mayor tranquilidad. La cinta de enmascarar también le resultara muy útil para delimitar dos superficies contiguas-la pared y el techo, por ejemplo- sobre las que se aplicaran colores diferentes.


Perfeccione las esquinas.

Para pintar ángulos de esquinas le serán de gran ayuda los escudos protectores: con estas escuadras de metal o de plástico, podrá trabajar sin riesgo de manchar otras áreas.

Trabaje cómodamente.

Cuando prepare una mezcla, utilice baldes de plástico o de metal si va a trabajar con pinceles, y bandejas en el caso de que pinte con rodillo.

Para mezcla correctamente la pintura, utilice una varilla o,-si resulta más fácil -en su defecto una tabla de madera.

Si se ha propuesto pintar paredes o techos altos, no dude en anexarle a su rodillo una varilla larga (de madera o metal); con él podrá acceder a toda la superficie sin necesidad de subir y bajar continuamente de la escalera.

Y si se trata de redecorar un radiador, también encontrara “ayuda”: existen pinceles especiales con lo que podrá llegar a los rincones difíciles.

Por ultimo, su “arma” contra las inevitables y engorrosas salpicaduras serán los paños –encójalos de algodón que no suelten pelusa.

Que no falte el solvente.

Y no escatime con el aguarrás: compre todo el que necesite para mezclar con la pintura al solvente. Además, le servirá después para limpiar utensilios y manchas.

Un consejo.

En ocasiones, pese a ser nuevos, los pelos de los pinceles no están bien adheridos ala virola. Para fijarlos es necesario dejarlos –durante toda la noche, si es posible –sumergimos en aceite de linaza, si son de cerda, o en agua, cuando son de nylon. Vigile que la virola o abrazadera que sujeta a los pelos no quede sumergida, ya que se puede oxidar con el agua. Antes de pintar, lave las cerdas con agua tibia u jabón.

Una advertencia.

No dude en adquirir pinceles de buena calidad: sin duda cuanto mejores sean las herramientas que utilice, mayor garantía tendrá de obtener un acabado perfecto.

Además, los pinceles caros resultan al final más rentables: si se cuidan pueden durar mucho tiempo en perfectas condiciones y podrá reutilizarlos sin ningún riesgo. Se los pinceles solo para trabajos que requieran menos cuidado.

Un truco.

Cuando se trabajo con dos colores de pintura diferentes al mismo tiempo, resulta muy práctico utilizar un juego doble de pinceles o rodillos. Así no tendrá que limpiar el pincel cada vez que quiera cambiar de color.