A la hora de hacer la diferencia en la decoración de los espacios de tu hogar, es importante que tengas en cuenta algo muy cierto: no siempre esto significa que tengas que cambiar de punta a punta un lugar en específico para hacer notar esa originalidad. Puede bastar simplemente con algunos detalles, o posiciones alternas, incluso con la migración de algunos objetos. Por ejemplo, en esta ocasión, te explicaremos como empapelar una pared con hojas de libros.

Primordial: ¿con o sin base?:

Debes considerar muy seriamente la posibilidad de conseguir una lámina de plástico o un trozo de madera para hacer este trabajo. Te servirá para ponerlo como un tablero del mismo tamaño de la pared a decorar con el papel y es útil sino quieres fracturarla, golpearla o agujerarla de ninguna manera. Así mismo, después puedes corregir ciertos detalles con mayor facilidad o incluso volver a comenzar en caso de que algo no te haya agradado del todo.

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Elige un sitio de menor área:

No es como pintar. Ni tardarás ese mismo tiempo. De hecho es una labor que puede llevarte más horas de las que piensas si en verdad vas enserio. Así que te recomendamos encarecidamente, elegir un sitio muy singular, como una ventana de lectura o el costado de una cama, incluso un sitio predefinido en la biblioteca, que no tenga mayores dimensiones. De esto modo, el trabajo quedará mucho más limpio y tardarás menos.

Haz cuentas sobre el papel:

No te extrañe que esta sea la parte más emocionante y al mismo tiempo la más inquietante: ¿Qué tipo de papel quedaría bien?: ¿hojas blancas, rústicas, de ese libro viejo?, ¿recortes de periódico?, ¿imágenes, caricaturas?… son muchas las preguntas, pero siempre puedes responderlas todas teniendo en cuenta esto: hay que mantener cierta uniformidad para que quede bien, es decir, si eliges un estilo vintage (de hojas doradas y pálidas), la gran mayoría (alrededor del 80%) han de ser así.

Al mismo tiempo debes tener en cuenta la conformación o color de la habitación en general: si es blanca, le sentarán muy bien las hojas blancas y brillantes, pero si tiene una mezcla de colores, puedes jugar con las imágenes o los recortes de caricaturas, por ejemplo.

Con qué las vas a pegar:

Si pides nuestro consejo, siempre vamos a decirte que lo hagas con tachuelas, al menos en la primera ocasión, es más, deberías intentar hacerlo en el suelo sin ninguna clase de sujeción, simulando las dimensiones de la pared para que corrijas lo que no te gusta antes de llevarlo al sitio. A la hora de finalizarlo, podrías utilizar algún pegamento y siempre solo en la parte superior de las páginas para que se vea cierto efecto de relieve en la zona inferior.

Recuerda no excederte y calcular muy bien las dimensiones para no recortar ni un pedazo. Y por su puesto, no es necesario que estén en orden o distribuidas en filas y columnas, lo ideal es que estén en formato ladrillo o cruz para que se vea correctamente diferenciado.