Una de las ventajas de las telas sobre otros revestimientos reside en la sensación de bienestar que proporcionan. Sin duda, las paredes tapizadas aportan un ambiente más acogedor que la pintura o el papel pintado. Además, colocar estos materiales no precisa una gran preparación del soporte.

Como Tapizar paredes

REVESTIMIENTOS TEXTILES

Con las telas se olvidará de la preparación previa del soporte. Puede ponerlas encima del papel viejo o de una pintura que ya quiere cambiar.

Tapizar paredes

Al igual que en la mayoría de revestimientos, al elegir el tejido tendrá que considerar tanto el diseño o la textura como la forma en que se va a colocar. Según el último punto, existen dos tipos de revestimientos textiles: tensado y encolados. Los primeros se unen a una capa de franela. Los segundos, que forran un soporte de goma espuma, se encolan directamente ala pared. Una vez conocidos los tipos, y los precios, la decisión es suya.

Dos en uno.

Existen además tejidos “mixtos”: están encolados a una base de papel. Se colocan, pues, como el papel pintando, pero mantienen el acabado de un revestimiento textil.

Algunos ejemplos de estos materiales son la arpillera, la rafia e incluso la pana, que se venden con una base de papel grueso.

No todos sirven.

Si bien son muchos los tejidos que se adaptan a las paredes, no todos sirven para este cometido. Los que se prestan especialmente son los tejidos naturales como el lino, el algodón, el terciopelo, la seda y el yute, junto con algunas fibras sintéticas (de poliéster o acrílicos). No le quepa duda de que la habitación más agradecida para colocar tejido es el dormitorio.

Los tejidos tensados no se unen directamente a la pared, sino a una estructura formada por paneles y listones de madera.